| |
El
ciclista catalán también es campeón
del mundo en persecución individual
El
catalán Sergi Escobar, que ganó la medalla
de bronce en la prueba de persecución por equipos
en pista de los Juegos Olímpicos de Atenas
2004, sumó esta medalla a la que ganó
el pasado sábado para convertirse en el 'hombre
de bronce' del equipo español.
Con esta nueva medalla, Escobar entra en el reducido
grupo de españoles que han ganado dos medallas
en una misma cita olímpica, igualando las proezas
que lograron campeones como el piragüista asturiano
Herminio Menéndez (que ganó sendas medallas
en K-2, en 500 -plata- y 1000 metros -bronce- en los
de Moscú'80) y la tenista barcelonesa Arantxa
Sánchez-Vicario (que logró la plata
en dobles y el bronce en individual en los de Barcelona'92).
Escobar, nacido hace 29 años en Lleida, llegó
al ciclismo en pista un poco por casualidad. Cuando
andaba rondando los 18 años, quería
comprarse una moto, motivo por el cuál se dedicó
a la recolección de frutas con el fin de sacarse
el dinero suficiente para efectuar la adquisición.
Como quiera que el dinero no alcanzaba y que su padre
le convenció, ofreciéndole incluso su
coche prestado, de que una moto podía ser peligrosa,
Escobar optó por comprarse una "mountain-bike"
o bicicleta todo terreno (BTT), con la que comenzó
a participar en competiciones.
Sergi se dedicó a competir en la "mountain-bike"
hasta que un día sus compañeros de entrenamiento,
que se dedicaban a la ruta, le convencieron para que
les acompañase, cuando tenía 22 años,
al velódromo de Lleida. En ese velódromo,
que ahora está un poco deteriorado, según
explicó el propio interesado, se puso "a
esprintar y hacer el loco" con sus amigos.
"Fue ahí cuando empecé a engancharme
a esto. Fui a los provinciales y los gané;
luego a los campeonatos de Cataluña y también
los gané. Después, me enganché
del todo y ya me dediqué a la pista en serio",
comentó Escobar. Su primer campeonato de España
lo ganó en 1999, en la persecución por
equipos, título que repetiría al año
siguiente, cuando añadió también
su primer oro nacional individual.
Desde entonces es habitual verle ganar el campeonato
de España de esta disciplina, algo que logró
de nuevo este año en la persecución,
tanto individual como por equipos. Sus primeros podios
internacionales llegaron en la Copa del Mundo, en
pruebas disputadas en Suramérica y después
de que fuese descartado para representar a España
en los Juegos de Sydney, espina que se sacó
en los de Atenas con el bronce.
Fue en 2001, cuando fue tercero en la persecución
por equipos en Cali (Colombia) y segundo en la Copa
del Mundo de persecución individual de México.
Después de superar una peritonitis en el 2002,
su primer triunfo en Copa del Mundo le llegó
en Moscú en 2003, año en el que también
ganó el oro para España en la persecución
individual de los Juegos del Mediterráneo,
que en 2005 se disputarán en Almería.
Esta temporada ha llegado su consagración definitiva,
el premio merecido a largas horas de esfuerzo. En
los mundiales de Melbourne (Australia) ganó
el bronce en la persecución por equipos, trofeo
al que añadió el oro en la persecución
individual, prueba en la que derrotó en la
final al inglés Rob Hayles. El mismo con el
que se vio de nuevo las caras el sábado en
el velódromo de Atenas. Y al que volvió
a derrotar con claridad.
Hoy añadió su segundo bronce, al guiar
a España en su enfrentamiento contra Alemania,
la campeona olímpica de Sydney. Escobar ha
firmado una temporada de ensueño: en Melbourne
fue campeón mundial y ganó un bronce.
En Atenas, dos medallas olímpica de bronce,
la sexta y la séptima del ciclismo español
en unos Juegos.
"Piensas que esto te puede pasar, pero no puedes
creértelo", dijo en la zona mixta cuando
se le preguntó si se había imaginado
una temporada así
"Tienes que pensar en ello y luchar por que se
haga realidad", añadió Escobar,
que hoy hizo realidad lo que ansiaba mientras se 'machacaba'
en los entrenamientos.
|
|